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El carnaval tiene su origen en las fiestas paganas que se realizaban hace más de 5.000 años en Sumeria y Egipto y en las saturnales del Imperio Romano, que veneraban a Saturno, señor de la cosecha. Eran ritos de purificación, celebrados en el mes de febrero y que daban cuenta del pasaje de un año a otro en el que se producía la renovación del cosmos. En esos festejos los romanos se entregaban a los designios de una deidad de la mitología griega, Momo, dios de la burla y la locura, famoso por divertir a los dioses del Olimpo con sus críticas agudas y mímica grotesca. Más tarde, en la Edad Media, ya era costumbre que en las llamadas "fiestas de la locura" la gente gastara bromas en lugares públicos oculta detrás de un disfraz. La Iglesia Católica intentó poner un freno, aunque sin éxito. Así, los carnavales fueron incorporados al calendario cristiano y concebidos como un período de excesos permitido antes de la abstinencia de Cuaresma. Los festejos duraban hasta tres días antes del Miércoles de Ceniza. Estas costumbres se difundieron desde Roma hacia Europa y más tarde llegaron a América, de la mano de los conquistadores.
La celebración del carnaval más grande del mundo es la de Río de Janeiro, pero muchos otros países tienen importantes celebraciones, como la que se celebra en Italia, en el Carnaval de Venecia, en Colombia con el Carnaval de Barranquilla; en España con el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife y el Carnaval de Cádiz los cuales son además los únicos carnavales españoles en tener la categoría de Fiesta de Interés Turístico Internacional. El Carnaval boliviano, con caporales y morenadas, debe su actual auge en Europa debido a la emigración reciente.
Los etnólogos encuentran en el carnaval elementos supervivientes de antiguas fiestas y culturas, como la fiesta de invierno (Saturnalia), las celebraciones dionisíacas griegas y romanas (Bacanales), las fiestas andinas prehispánicas y las culturas afroamericanas. Algunos autores consideran que para la sociedad rural, fuertemente estructurada por el cristianismo, el tiempo de «carnestolendas» ofrecía mascaradas rituales de raíz pagana y un lapso de permisividad que se oponía a la represión de la sexualidad y a la severa formalidad litúrgica de la Cuaresma.

El carnaval tiene su origen en las fiestas paganas que se realizaban hace más de 5.000 años en Sumeria y Egipto y en las saturnales del Imperio Romano, que veneraban a Saturno, señor de la cosecha. Eran ritos de purificación, celebrados en el mes de febrero y que daban cuenta del pasaje de un año a otro en el que se producía la renovación del cosmos. En esos festejos los romanos se entregaban a los designios de una deidad de la mitología griega, Momo, dios de la burla y la locura, famoso por divertir a los dioses del Olimpo con sus críticas agudas y mímica grotesca. Más tarde, en la Edad Media, ya era costumbre que en las llamadas "fiestas de la locura" la gente gastara bromas en lugares públicos oculta detrás de un disfraz. La Iglesia Católica intentó poner un freno, aunque sin éxito. Así, los carnavales fueron incorporados al calendario cristiano y concebidos como un período de excesos permitido antes de la abstinencia de Cuaresma. Los festejos duraban hasta tres días antes del Miércoles de Ceniza. Estas costumbres se difundieron desde Roma hacia Europa y más tarde llegaron a América, de la mano de los conquistadores.

 

La celebración del carnaval más grande del mundo es la de Río de Janeiro, pero muchos otros países tienen importantes celebraciones, como la que se celebra en Italia, en el Carnaval de Venecia, en Colombia con el Carnaval de Barranquilla; en España con el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife y el Carnaval de Cádiz los cuales son además los únicos carnavales españoles en tener la categoría de Fiesta de Interés Turístico Internacional. El Carnaval boliviano, con caporales y morenadas, debe su actual auge en Europa debido a la emigración reciente.

Los etnólogos encuentran en el carnaval elementos supervivientes de antiguas fiestas y culturas, como la fiesta de invierno (Saturnalia), las celebraciones dionisíacas griegas y romanas (Bacanales), las fiestas andinas prehispánicas y las culturas afroamericanas. Algunos autores consideran que para la sociedad rural, fuertemente estructurada por el cristianismo, el tiempo de «carnestolendas» ofrecía mascaradas rituales de raíz pagana y un lapso de permisividad que se oponía a la represión de la sexualidad y a la severa formalidad litúrgica de la Cuaresma.

 

A comienzos de la Edad Media la Iglesia Católica propuso una etimología de carnaval: del latín vulgar carne-levare, que significa 'abandonar la carne' (lo cual justamente era la prescripción obligatoria para todo el pueblo durante todos los viernes de la Cuaresma).

Posteriormente surgió otra etimología que es la que actualmente se maneja en el ámbito popular: la palabra italiana carnevale, que significaba la época durante la que se podía comer.

Pero a fines del siglo XX varios autores comenzaron a sospechar el origen pagano del nombre. Carna es la diosa Celta de las habas y el tocino. También estaría conectada con fiestas indoeuropeas, dedicadas al dios Karna (que en el Mahabhárata aparece como un ser humano, hermano mayor de los Pándavas, hijo del dios del Sol y la reina Kuntí). Algunas personas creen que la palabra carnaval hace referencia a una supuesta antigua tradición pagana en la que se ofrecía carne al dios Baal (carna-baal) en una fiesta de donde todo vale.

Actualmente el carnaval se ha convertido en una fiesta popular de carácter lúdico. El término «Carnaval» se aplica también a otros tipos de festividades que no están situadas en el tiempo de las calestolentas (tiempo previo a la cuaresma), pero que comparten elementos similares, tales como los desfiles de comparsas.

La teoría más reciente y aceptada sobre la procedencia de la palabra "carnaval" proviene de su raíz latina "carna valetudinem" (la carne vale) en contraposición a la Cuaresma Católica.

El carnaval en el mundo:

Alemania:

 

El Carnaval de Colonia, también conocido como la "quinta estación", es uno de los acontecimientos culturales más importantes de Alemania. El pistoletazo de salida se da el 11 de noviembre a las 11:11 en el Alter Markt aunque la verdadera fiesta tiene lugar durante el mes de febrero tocando su fin el miércoles de ceniza tras una semana de festejos. La semana comienza el jueves con el Weiberfastnacht, día en el que las mujeres asumen el rol principal de las fiestas tras recibir las llaves de la ciudad de manos del alcalde. El día cumbre es el Rosenmontag (lunes del Carnaval), día en el que decenas de cabalgatas inspiradas en diferentes motivos desfilan en un recorrido a través de sus calles al ritmo de las típicas canciones carnavaleras bajo el lema “Kölle Alaaf”, que viene a significar “Colonia es de todos” en la antigua lengua local, el Kölsch.

Cada año el “Festkomitee Kölner Karneval” (fundado en 1823) se encarga de organizar el carnaval y de designar a los tres representantes del carnaval, el “Kölner Dreigestirn”: la virgen, el príncipe y el campesino (die “Jungfrau”, der “Prinz” y der “Bauer”); Éstos a cambio pagan una gran suma de dinero por los privilegios obtenidos con el título. El príncipe del carnaval es el más alto representante de las fiestas, precediendo los desfiles más importantes durante toda la semana.

En el domingo de Carnaval tienen lugar los llamados Kölner Schull- un Veedelszöch, de gran tradición, es decir, los desfiles de algunos colegios de Colonia y de las diferentes agrupaciones de los barrios de la ciudad, Veedel, que participan. Las mejores comparsas a pie y también motorizadas de los barrios serán premiadas y podrán participar en el desfile del lunes de Carnaval, Rosenmontagzug. Además muchos barrios organizan sus propios desfiles entre el sábado y el martes de Carnaval. En efecto se disfrutan antes los considerados locales, pero en lo que se refiere a la preparación estas no son mucho menos costosos. Los desfiles más importantes son los de Ehrenfeld y Nipess. 50 veces se puede oír estos días en algún lugar de Colonia “D’r Zoch kütt” Junto al Carnaval oficial, también se estableció uno alternativo. Desde 1984 existe el llamado Stunksitzung que, basado en un principio en la provocación, surge como una alternativa estudiantil al Carnaval oficial. Simboliza una mezcla entre el Carnaval de Colonia y el café-teatro político con elementos de comedia, y sigue organizándose debido a la creciente demanda de entradas.

Maguncia:

 

Maguncia es bastante conocida por sus celebraciones de carnaval, desfiles y bolas decoradas, que en el sur de Alemania se denominan Fastnacht.

El lunes de carnaval es el punto central de la campaña de los bufones y juglares. Toda la gente de Maguncia se echa a la calle y convierten la ciudad en un mar de alegres colores. El desfile del lunes de carnaval con coches con alegorías políticas, cabezudos y gigantes, bandas de música, portadores de banderas y guardia, va abriéndose camino a lo largo de una multitud que celebra y baila sin parar. Aquí, las cabezas gigantes "Schwellköpp" o "Monumentos" son auténticas obras de arte, creadas durante meses por constructores y artistas que emplean materiales como cartón, madera, papel y pintura.

Maguncia se para de cabeza, ya sea en calles, bares o salas, cantando y bailando. Es la fiesta popular por excelencia, con seis días y seis noches de duración; los disfrazados dan vueltas por una ciudad en estado de excepción.

Argentina:

 

En la Argentina la celebración del carnaval tiene una gran importancia y se realiza de maneras diversas de acuerdo a la región geográfica cultural.

En la región noroeste andina, las celebraciones de carnaval señalan la subsistencia de antiguas tradiciones indígenas pertenecientes a la civilización andina prehispánica. Los hitos más importantes dentro de las ceremonias de carnaval son el desentierro y el entierro del diablo de carnaval. El carnavalito, es un estilo folclórico centenario, desarrollado precisamente para las celebraciones.

En la región mesopotámica, limítrofe con Brasil y Uruguay, existen importantes celebraciones en un estilo similar al carnaval brasileño, aunque con elementos de la cultura rioplatense como el candombe. La más conocida de ellas es la que tiene su centro en la ciudad de Corrientes, en la provincia del mismo nombre, ofrece desfiles de carrozas y comparsas con vestuarios muy lujosos. Allí se realiza el carnaval más importante del país, por esa razón esa ciudad ostenta el título de la ciudad "Capital Nacional del Carnaval". También le siguen en importancia el Carnaval de Gualeguaychú y el de Gualeguay, en la provincia de Entre Ríos por su majestuosidad, cantidad de integrantes que desfilan y sus corsódromos, similares al de Brasil con una capacidad para 60.000 y 30.000 personas respectivamente, características que los diferencian de los restantes carnavales de la provincia.

En la Provincia de Buenos Aires, es famoso el carnaval de Lincoln, ciudad que ha sido declarada capital nacional del carnaval artesanal.

Bélgica:

El Carnaval de Binche es una fiesta que se celebra cada mes de febrero en la ciudad belga de Binche. Constituye un gran atractivo turístico que atrae anualmente a muchos visitantes, en particular de Francia.

 

El Carnaval de Binche posee una larga historia, aunque alrededor de esta se han construido muchas leyendas que a menudo deforman su realidad. Su origen parece datar de 1549, pero algunos aseguran que es más viejo basándose en festividades del siglo XV conocidas como Quaresmiaux o Caresmiaux (fiestas cuaresmales).

En 2003, el Carnaval de Binche fue declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO, siendo inscrito en 2008 en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

 

El carnaval se divide en dos partes. La primera se celebra 49 días antes del carnaval propiamente dicho, aunque se la considera también parte del evento. Cada domingo de estas 7 semanas hasta el día de carnaval se hace una ceremonia, baile, acto teatral y algunas preparaciones previas a la gran fiesta. Después hay tres días que son llamados "días grasos".

El acontecimiento principal tiene lugar en el centro de la ciudad y consiste en personas vestidas de determinadas formas, como los "Gilles", semejantes a payasos bailando al sonido de los tambores. También aparecen los "Arlequines", los niños de la ciudad, el campesino, los Pierrots y el marinero, aunque éste no ha aparecido en los últimos años.

Bolivia:

 

 

El carnaval en Bolivia se vive y se celebra a lo largo de varios días, en cada pueblo y ciudad se organiza un desfile de grupos que bailan diferentes danzas populares y folclóricos, llamada "entrada del carnaval", también participan individualmente personas disfrazadas representando a algún personaje. Además de la entrada, se realizan otros ritos durante los días del carnaval, como la ch'alla, una libación y ofrenda a la Pachamama (Madre tierra) en señal de agradecimiento por todos los favores recibidos, como los productos agrícolas.

Las entradas del carnaval varían mucho según las regiones, cada uno tiene su propia originalidad, las más importantes son la de Oruro, La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Tarija.

La Paz: Tiene algún parecido al de Oruro, pero, con un sentido más folclórico y popular.

Cochabamba: En el llamado "Corso de Corsos" se muestra la cultura boliviana, es una síntesis del folclore y la tradición del carnaval boliviano, y se realiza el sábado siguiente al domingo de carnaval.

Santa Cruz de la Sierra: El carnaval de Santa Cruz es bastante parecido al de Río de Janeiro, con la diferencia que éste se lo realiza en una avenida de la ciudad (el 2007 fue en la Carretera Santa Cruz - Cochabamba).

Vallegrande: Es una provincia de Santa Cruz de la Sierra y es la que tiene uno de los carnavales mas famosos del Pais, Sólo una vez al año Vallegrande duplica su población en un 100% y es en Carnaval cuando esta ciudad queda llena de alegres visitantes de todo Bolivia y extranjeros que van en busca de diversión. Ya en diciembre casi la totalidad de los hoteles que tiene están reservados, por lo que algunas casas y hasta los colegios sirven para alojar a los visitantes, En el Carnaval de Vallegrande participan aproximadamente 60 comparsas, la mayoría integrada por gente que vive en Santa Cruz de la Sierra, donde se organizan las fiestas previas. Aunque las celebraciones empiezan en enero, el Carnaval de Vallegrande se inicia oficialmente el domingo. En la mañana con el corso infantil y en la tarde, el de los adultos. Lunes, martes y miércoles son los días festivos, desde la mañana hasta la noche, Quienes han pasado el Carnaval en Vallegrande coinciden en que la alegría, la hospitalidad de la gente, la seguridad y la limpieza son los aspectos que le han dado fama nacional y uno de los preferidos de quienes gustan divertirse en la ‘fiesta grande’. Fuente: ACCV ( Asociacion de Comparsas Carnavaleras de Vallegrande )

Trinidad: Trata de imitar al carnaval de Santa Cruz, sólo que en menor escala.

Carnavales "especiales" de Bolivia:

Carnaval de Ouro:

 

El Carnaval de Oruro es una de las representaciones más importantes en Bolivia y una de las más majestuosas manifestaciones de arte pagano y cultura tradicional del subdesarrollo. El año 2001 la Unesco lo declaró como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. La celebración se realiza en la ciudad de Oruro. Principalmente dura quince días, generalmente viernes (verbena): que es una convivencia de ritmos folclóricos y donde la gente se encuentra en conciertos en la plaza principal, Sábado: Que es la entrada folclórica, donde participan más de 100 grupos vestidos de formas diferentes y coloridos, acompañados por danzas y vestimentas sensuales, con música en vivo.

Su principal característica es su relación íntima ligada a la religiosidad, manifestada a través de la veneración de la imagen de la Virgen del Socavón (Vírgen de la Candelaria).

 

 

Carnaval de Tarija:

 

Tarija

El carnaval de Tarija es otro de los carnavales más importantes de Bolivia. Esta fiesta comienza con un mes de anticipación, con recorridos de comparsas y banda por las calles.

Faltando dos semanas para el carnaval, el día jueves, hombres y mujeres transitan las calles de la ciudad con hermosas tortas adornadas con fruta de la temporada, dulces, flores, queso, etc; todo esto en una gran canasta con globos y serpentinas, se trata de la fiesta de "Comadres y Compadres". Quien recibe el presente se convierte en compadre o comadre y se compromete a acompañar en las buenas y en las malas a su nuevo pariente espiritual. Por las noches las mujeres de Tarija salen a la plaza a bailar con sus tortas.

Las comparsas tienen como costumbre llevar un diablo enjaulado a la plaza, donde se libera de su cautiverio; este acto da inicio a la fiesta.

Tarija es famosa por la belleza de sus mujeres. Entre ellas se realiza la elección de la Reina de Carnaval. Los habitantes organizan el Corso Infantil y el Corso de Mayores, el cual está lleno de colorido y alegría y se complementa con el Concurso Folklórico Campesino de Música y Baile. Posteriormente comienza el gran baile popular en la plaza principal en el cual participan las comparsas, la población y los visitantes. Es interesante ir a los pueblos porque cada uno presenta sus manifestaciones folklóricas.

Al comienzo de la cuaresma, se entierra al diablo en una fiesta especial, evento único en el cual los tarijeños usan una máscara elaborada con cuernos de oveja, chivo o vaca imitando al diablo. Mientras un hombre le abre paso al diablo, va detrás la "negra santera" pintándole la cara a los curiosos con hollín. A ellos les sigue el diablo y los grupos carnavaleros.

 

El carnaval en Colombia:

Introducido por los españoles, el carnaval en Colombia ha incorporado elementos de las culturas europeas y ha logrado sincretizar y reinterpretar tradiciones que pertenecían a las culturas africanas e indígenas de Colombia. Existe evidencia que demuestra que el carnaval ya existía en el país en el siglo XVIII y que causaba preocupación a las autoridades quienes prohibieron las celebraciones en los principales centros de poder colonial como Cartagena, Bogotá y Popayán. El carnaval por lo tanto tuvo que continuar su evolución y reinterpretación en las aldeas y pueblos de poca importancia en aquella época y donde las celebraciones no ofendían a las élites dirigentes. El resultado fue la continua celebración de festivales de carnaval en Barranquilla (Carnaval de Barranquilla), y otras poblaciones a lo largo del Río Magdalena, así como también en Pasto (Carnaval de Negros y Blancos) al sur del país. En tiempos modernos, durante el siglo XX, hubo varios intentos de introducir el carnaval en la capital del país pero este nunca logró la aprobación total de las autoridades. El Carnaval de Bogotá tuvo que esperar hasta el siglo XXI para ser resucitado por las mismas autoridades de la ciudad.